22 de mayo de 2017

El conejito de peluche que viajaba solo

El mundo es muy friki y para muestra, esta historia.

El viernes pasado, un hombre que viajaba en un tren de la ciudad de Sidney, Australia, vio a un conejito de peluche perdido en el tren.

Andrew Parker, que tiene fe en la bondad de la gente de Twitter, fotografió al conejito de peluche que viajaba solo en el tren. En un tuit, publicado el 19 de mayo, explicó que vio cuando el peluche se le cayó al niño que salió del vagón sin poder recuperarlo. Y lo lamentaba mucho.

Entonces creó el hashtag #sadbunny (conejito triste) para tratar de localizar al propietario. Pronto cientos de usuarios se unieron a la busqueda y retuitearon la foto que rápidamente se hizo viral.


La historia tuvo un final feliz pues el padre de la niña reclamó el juguete de su hija, y dijo en un tuit “#sadbunny ya no está triste”.

El conejito se ha reunido con su dueña gracias a la ayuda de Twitter, donde se han compartido fotos y videos de la niña abrazando a su conejito de peluche.


Según las últimas noticias, el conejito en cuestión ha solicitado formalmente la jubilación, que falta le hace.


Visto en http://www.planetacurioso.com/2017/05/22/el-conejito-de-peluche-que-viajaba-solo-en-un-vagon-de-tren/#.WSMu0GjyiUk

19 de mayo de 2017

Game of Suspensos

Ahora que se acerca el final de curso y llegan los exámenes, más de uno se sentirá identificado con este vídeo.


Este vídeo es obra de @Sotodespadas

17 de mayo de 2017

¿Hay hambre? Marchando una cabecita de cocodrilo

Que los chinos se comen todo lo que se mueve ya lo sabemos hace tiempo. Y en su variada dieta no podía faltar el cocodrilo o, mejor dicho, su cabeza.

Este plato adquirió cierta notoriedad al ser presentado en un concurso de cocina en el año 2006. Desde entonces ganó gran popularidad entre la población del país asiático.


Se vende en los mercados junto a las sardinas, y se lo comen así bien rustidito. Estos chinos no hacen ascos a nada eh?

14 de mayo de 2017

Hacer el ridículo ya se ha convertido en costumbre

Una canción horrorosa, una puesta en escena horrible y un tipo que canta como el culo, la combinación ideal para hacer el ridículo, una vez más, en Eurovisión. No sé para qué nos presentamos a un festival que está desfasado y ya es bastante casposo de por sí. Pero ya que vamos ¿es mucho pedir enviar algo decente?. Todos los meses de mayo en Europa se echan unas risas a nuestra costa.